Agosto-2001

 

Junto al muro de la vergüenza

Vivimos en Cádiz, apenas un puntito del sur de España, que es otro puntito en el planeta Tierra, que a su vez es un puntito en el universo. En verdad, vivimos en un lugar insignificante, si no fuera por estar junto a uno de los muros de la vergüenza levantados por los Países Ricos para impedir el paso de la gente pobre.

Durante los últimos años, la caída del muro de Berlín ha sido explotada como el mayor signo de los tiempos y proclamada como el gran salto a la libertad por parte de toda la Humanidad. Si grande ha sido el signo, muchísimo mayor ha sido la mentira. Tumbaron unas cuantas piedras, pero han levantado numerosos y mortíferos muros modernos. El muro construido hace 40 años para impedir salir a los ciudadanos de Berlín, ha dado paso a numerosos muros que impiden la entrada a los inmigrantes que huyen de la miseria y de la violencia.

A primeros de este Agosto se contabilizaba un total de 3.932 inmigrantes, en su mayoría marroquíes, que han perdido la vida en aguas españolas y marroquíes cuando intentaban llegar a la Península, según las estimaciones realizadas por la Asociación de Trabajadores Inmigrantes Marroquíes de España (ATIME) a través de las estadísticas del Ministerio del Interior. Estas cuentas son desde 1997.

No pudieron saltar el muro del Estrecho de Gibraltar... y sus cadáveres aparecieron por las costas gaditanas o marroquíes. Y la cosa no para, este año 2.001 se están superando todos los record. Según ATIME, los fallecidos pueden ascender ya a 680 personas en lo que va de año.

Y no hablamos de los detenidos: Tan sólo el año pasado de detuvieron en España 15.195 y en lo que va de este año superan los 7.000 inmigrantes detenidos.

El asunto hasta consiguió un huequecito en la Prensa..., el 27 de julio pasado, debido a la espectacular redada la noche antes: En esa noche habían sido atrapados en nuestras costas 326 inmigrantes.

Los Países Ricos hacen las Leyes (de extranjería), convierten así a sus muros en “legales” y, en cambio, declaran a los pobres como inmigrantes “ilegales”. Así nos luce el pelo en este mundo con nuestras legalidades e ilegalidades, con nuestras democracias y antidemocracias,...con nuestros convenios de Schengen (que sólo convienen a los de siempre).

Y que Europa iba a ser “tierra de acogida pero con condiciones”. ¿Qué acogida? ¿Qué condiciones?... ¡Qué manía de los políticos de hablar siempre en clave!. ¿Por qué no decir claramente que admitirán solamente la mano de obra que necesitan y punto? ¿Por qué no aclarar que la Unión Europea necesita cada año 1.400.000 trabajadores extranjeros para mantener sus actuales cifras de población activa y garantizar los sistemas estatales de pensiones? Sólo en España se precisan ya 240.000 inmigrantes anuales para hacer frente a los puestos vacantes en el sector de la agricultura o de la construcción.

Alguien ha escrito este lamento:

“Por los caminos voy. Estoy desnudo. Dueño de nada, dueño de nadie, ni siquiera dueño de mis certezas, soy mi cara en el viento, a contraviento, y soy el viento que me golpea la cara".