Julio-2003

Hay situaciones, como la que denuncia Isabel Coello,

que encierran una enorme fuerza simbólica de lo que es

el colonialismo vergonzoso de los países del Norte,

un colonialismo que no se limita a robar las riquezas del Sur.

Investigan cientos de violaciones atribuidas a soldados británicos en Kenya

A lo largo de más de 35 años, soldados británicos destacados en Kenya para ejercicios militares han participado en violaciones premeditadas y en algunos casos masivas de mujeres de las tribus masai y samburu. Un equipo de abogados y Amnistía Internacional están investigando los episodios, que podrían concluir en un escándalo público y una demanda contra el Ministerio de Defensa del Reino Unido.

Una firma de abogados británica y la organización Amnistía Internacional están investigando la presunta violación de cientos de mujeres kenyanas a lo largo de más de veinte años por parte de soldados ingleses que hacían maniobras en el país. "Tenemos 650 casos de mujeres que fueron violadas, la mayoría por grupos de tres soldados, pero en algunos casos hasta por cinco", dijo a EFE por teléfono el abogado del bufete británico que lleva el caso, Day, Leigh and Company.

"Los indicios apuntan a que fueron violaciones premeditadas, es decir, que los soldados salían 'a cazar mujeres", añadió. Estas eran asaltadas cerca de sus casas, cuando salían a recoger leña, a buscar agua o a lavar la ropa en el río. El número de afectadas podría superar el millar, pero el bufete sólo tiene "evidencia suficiente" de 650 casos.

Las maniobras militares británicas en Kenya se iniciaron en 1945 y desde entonces se han venido realizando principalmente en dos áreas del centro del país conocidas como Archer's Post y Dol Dol, donde habitan las tribus masai y samburu. La dureza del terreno ha hecho de estos enclaves lugares idóneos para los ejercicios militares, que cada año traen a esta antigua colonia africana a 3.000 soldados de la ex metrópoli.

Según Day, "las violaciones han estado ocurriendo desde hace 35 años y contamos con una carta de un jefe local que ya en 1972 se quejaba del alto índice de asaltos sexuales que tenía lugar en la zona". "El Ejército fue alertado en varias ocasiones sobre lo que estaba ocurriendo, pero es evidente que no se tomó ninguna medida", agregó el abogado. El bufete aún no ha decidido si planteará una demanda ante los tribunales contra el Ministerio de Defensa británico por "no evitar los hechos, pese a tener conocimiento de ellos" o, si las pruebas lo permiten, acusará individualmente a los soldados implicados.

Un equipo de Amnistía Internacional visitó esta semana las zonas donde las presuntas violaciones tuvieron lugar y se entrevistó con mujeres afectadas y con jefes locales. Miriam Kahiga, representante regional de la organización, afirmó que, además de investigar los ataques a mujeres, "se están analizando las denuncias de abusos sexuales contra niños". La organización hará público su informe al respecto el julio en Londres.

Por su parte, un equipo de la Policía militar británica viajó hasta Kenya en abril para realizar su propia investigación sobre el comportamiento de los soldados. Las actividades del Ejército del Reino Unido en Kenya ya han sido objeto de demanda judicial en el pasado.

En julio de 2002, el Ministerio de Defensa inglés accedió a pagar una indemnización de siete millones de dólares por las 220 personas que resultaron muertas o mutiladas a consecuencia de la explosión de bombas abandonadas en las áreas de maniobras militares, las mismas zonas donde las presuntas violaciones tuvieron lugar. Según la demanda, que fue resuelta mediante un acuerdo y no en juicio, granadas, minas y otros tipos de artefactos explosivos que no fueron desactivados causaron en los últimos años la muerte de al menos 70 personas, y lesiones a otras 150 que van desde la amputación de algún miembro o varios a la ceguera total.

El caso fue llevado a los tribunales por la misma firma de abogados que ahora busca aclarar la responsabilidad del Ejército inglés en la violación masiva de mujeres kenyanas. Otra demanda actualmente en preparación pretende llevar a juicio al Reino Unido por abusos contra los derechos humanos durante el período en que Kenya fue colonia británica.