Octubre-2003

 

REFUGIADOS EN EL MUNDO:

Nada de qué preocuparse

 

Con este título publicaba recientemente F. Montalbán López un artículo, no falto de ironía, referente al Día Mundial del Refugiado (20 de Junio).

 

No hay problema que no disfrute de su día mundial: el agua, el SIDA, el racismo…Una de esas fechas se celebra el veinte de junio: Día Mundial del Refugiado.

La existencia de este tipo de eventos tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Una de las malas es que parece que celebrando el día en suetión se acabó todo lo que se debe hacer en todo el año. Una de las buenas es que se aprovecha la ocasión para sacar informes relativos al asunto y los medios de comunicación informan, más o menos, sobre el tema. Aunque sobre el Día Mundial del Refugiado, la verdad sea dicha, informaron bien poco.

 

En esas mismas fechas, los gobiernos de la Unión Europea celebraron una cumbre más, esta vez en Salónica, aprovechando que Grecia acababa su presidencia semestral. No se sabe si para realizar su propia celebración del Día Mundial del Refugiado o porque es un tema que ocupa de manera obsesiva la agenda de nuestros gobernantes, pero el caso es que el Asilo y el Refugio fueron uno de los asuntos que se tataron en dicha cumbre.

 

Un periódico de tirada estatal informó del asunto bajo este titular: Los Quince aprueban nuevas medidas para la lucha contra la inmigración ilegal. Una vez más, la Inmigración se muestra como algo contra lo que hay que luchar, es decir: algo malo, peligroso, contaminante.

Esas medidas, a diferencia de otras menos importantes como las sociales o educativas, sí se acompañan de presupuesto, en concreto de 140 millones de euros adicionales al presupuesto comunitario durante los próximos tres años.

Todos esos millones se emplearán en financiar el control de las fronteras exteriores, la repatriación de inmigrantes sin papeles y el desarrollo del nuevo sistema informático de visados.

Otro periódico lo dejó bien claro: Los Quince, de acuerdo en frenar los abusos del asilo pero no en cómo. Ya está bien, hombre, parece decir el titular, que esto del asilo es un cachondeo, que con la excusa del hambre y las guerras se nos va a llenar el país de inmigrantes. Menos mal que nuestros gobiernos nos protegen de tanto pobre y tanto hambriento.

 

La Unión Europea se presenta como víctima de personas desalmadas y sin escrúpulos que se hacen pasar por refugiados para colarse en nuestros lindos y democráticos países. Aunque esto podría ser una visión interesada. Según una de las informaciones aparecidas aprovechando el Día Mundial del Refugiado, España rechazó el año pasado el 95% de las solicitudes de asilo. El 5% afortunado lo formaron 175 personas que lograron el estatuto de refugiado más otras 150 que consiguieron quedarse por motivos humanitarios. 325 personas, todo un abuso.

 

Y por si fuera poco, la óptica eurocentrista. Europa se cree el centro de todas las miradas y todos los destinos. Es una avalancha, una oleada, una invasión, no dejan de repetir políticos y periodistas. Podríamos imaginar a miles y miles de refugiados intentando abusar de la pobra Europa. El Sur se mueve para invadir el Norte. Pero hay que saber mirar y el eurocentrismo no deja hacerlo con claridad. Los países más pobres acogen al 90% de los 22 millones de refugiados que hay en el mundo. Los refugiados de la UE no son un abuso y menos si comparamos con otros países. Ya está bien de creernos el centro del mundo e inventar excusas para blindar fronteras y fomentar la xenofobia.

 

Antes de la cumbre de Salónica y del presupuesto extra de 140 millones de euros, las fronteras ya se controlaban. Aunque los flujos migratorios son movimientos por la vida y no se pueden parar. Las lanchas de la Guardia Civil, los radares, las alambradas no paran las pateras, sólo hacen más peligroso el viaje. Las políticas migratorias y el cierre de fronteras de la UE se muestran muy efectivas, tanto que casi todos los días ofrecen sus resultados. Algunos de los ejemplos que se han conocido sólo en el mes de junio: Tres personas mueren ahogadas en Tarifa y en Ceuta, 50 muertos y 159 desaparecidos que viajaban de Túnez a Italia, 70 personas desaparecidas en el canal de Sicilia, 21 personas mueren en dos naufragios en las costas de Canarias (el Defensor del Pueblo investiga la responsabilidad en las muertes de las patrulleras de la Guardia Civil que detuvieron las pateras). ¿Habrá alguna partida en los 140 millones de euros para el entierro de todos estos muertos?.

 

“La opinión pública puede estar ahora tranquila”, aeguró Romano Prodi, presidente de la Comisión Europea, en Salónica. “La Comisión ha hecho un gran esfuerzo para encontrar el dinero suplementario porque nuestras fronteras son muy, muy largas y difíciles de protegerse”, aclaró. Qué alivio. Ya no hay de qué preocuparse. Total, los refugiados son los otros. Nosotros a lo nuestro y que nada nos distraiga: Levanta un poco más el muro, dale más vatios a esa reja, que zarpe ese barco de guerra para cazar pateras, deshazte de ese cadáver hinchado que no queremos que estropee nuestras playas y nos espante el turismo…