Noviembre-2004

 

Repetimos: No todos los pueblos son IGUALES en derechos

 

Hagamos unas breves alusiones a países que están siendo desgraciadamente protagonistas en los últimos tiempos. Es mucha la gente que se hace la misma pregunta: ¿Vale la muerte de un árabe lo mismo que la de un ciudadano estadounidense o israelí?

 

Palestina: El ejército israelí, con impunidad total, ha matado a más civiles Palestinos desarmados desde septiembre del 2000, que el número de personas que murieron el 11 de septiembre de 2001. Al llevar a cabo 238 ejecuciones extrajudiciales el ejército ha matado también a 186 viandantes (entre los que se incluyen 26 mujeres y 39 niños). Se cuentan 621 niños (dos tercios menores de 15 años) matados en puestos de control, en la calle, de camino a la escuela, en sus casas, matados por disparos de armas ligeras. Los soldados son autorizados rutinariamente a disparar para matar a niños en situaciones de mínima o ninguna amenaza. Estas estadísticas atraen mucha menos publicidad que los bombardeos suicidas del 11-S en EEUU.

La reocupación militar israelí de Cisjordania y Gaza (puestos militares que dividen a lo pueblos, toques de queda, cierres, incursiones, demolición y destrucción masiva de casas –más de 6.000-, expropiaciones de tierras…) han hecho imposible la vida normal a todo el mundo, y están conduciendo a la sociedad Palestina y sus instituciones hacia la indigencia.

Además, Israel ha estado construyendo una barrera grotesca que, cuando esté acabada, totalizará más de 650 kms (cuatro veces más larga que el Muro de Berlín). Adentrándose hasta 25 km en territorio Palestino, el verdadero propósito del muro es cerrar permanentemente más de 50 colonias israelíes ilegales, dentro del propio Israel. Esto es colonización expansiva y agresiva, en desafío del Tribunal Internacional de Justicia de La Haya y de la resolución del pasado Julio de la Asamblea General de Naciones Unidas.

Gaza y Cisjordania están al borde de una catástrofe humanitaria, según la ONU. El 60% de la población subsiste en el umbral de la pobreza, triplicándose en sólo  tres años. Medio millón de personas dependen ahora por completo de los alimentos de la ayuda humanitaria que, según Amnistía Internacional, está obstaculizando el ejército israelí.

Las asociaciones de médicos denuncian continuas violaciones relacionadas con el derecho a la salud y apuntan un futuro muy peligroso (aislamiento de dispensarios de salud y hospitales, denegaciones de acceso al tratamiento médico. retenciones y disparos a ambulancias).

 

Irak: El 29 de Octubre conocíamos otro informe más, esta vez de médicos norteamericanos, reseñando que, desde el inicio de la ocupación de Irak, han muerto cien mil civiles, en buena parte mujeres y niños.

En estos días, Farnaz Fassihi, periodista de The Wall Street Journal, describía la situación: los atentados, los secuestros, los bombardeos, las amenazas, carreteras impracticables,…sigue siendo lo habitual en Irak. Irak es un desastre. Si bajo Saddam era una amenaza “potencial”, bajo los estadounidenses se ha transformado en una amenaza inminente y activa, un gran fallo de política exterior que se convertirá en la maldición de los Estados Unidos durante las próximas décadas.

Se han gastado seis millones de dólares en sobornar a 30.000 policías, que han sido entrenados por el ejército estadounidense, pero están siendo asesinados docenas de policías cada día.

La gran mayoría de proyectos de reconstrucción están estancados. Existe una gran inseguridad para los extranjeros. De los 18.000 millones de dólares que el Congreso norteamericano destinó a la reconstrucción, sólo se han gastado 1.000 millones y buena parte del dinero ha sido para mejorar la seguridad.

¿Y los sueños del petróleo? La resistencia interrumpe de forma rutinaria la producción y como resultado de los sabotajes, el precio del petróleo ha alcanzado el récord por encima de los 50 dólares por barril. ¿Estamos más seguros, se preguntan, con Saddam encerrado y Al Qaeda campando a sus anchas por Irak?.

Los iraquíes dicen que gracias a Estados Unidos han conseguido libertad a cambio de inseguridad. Ellos dicen que cambiarían la seguridad por la libertad en cualquier momento, incluso si eso significa una dictadura.

Más de mil soldados de Estados Unidos y sus aliados han muerto hasta hoy y la cifra de heridos se aproxima a 5.400.

Nadie cree en las elecciones. Preguntado un ingeniero de 29 años si él y su familia iban a participar en las elecciones, ya que es la primera vez que los iraquíes podrán de alguna manera elegir su destino. Su respuesta se resume así: “¿Ir, votar y correr el riesgo de que te vuelen en pedazos o que te sigan los insurgentes y que te maten por colaborar con los estadounidenses? ¿Para qué? ¿Para practicar la democracia? ¿Estás bromeando?”.

El pasado mes de octubre, el jefe de los inspectores de EEUU, ha presentado un informe de más de mil páginas en el Senado:Irak no tenía armas de destrucción masiva”. Asegura además que su capacidad de fabricarlas había decaído desde 1991.

The Washington Post reprodujo el texto siguiente, extraído de la plegaria del viernes 11 de junio en una mezquita bagdadí: "Se ha descubierto que, en esta tierra, la libertad no es la nuestra. Es la de los soldados ocupantes que hacen lo que quieren... abusan de mujeres, niños, hombres y ancianos, que son detenidos al azar sin culpa alguna. Nadie puede preguntarles por lo que hacen, ya que están protegidos por su libertad... Nadie puede castigarles, ni en nuestro país ni en el suyo. Están mostrando su libertad para violar, su libertad para desnudar y para humillar".

El secretario de Naciones Unidas, Sr. Annan, se atrevió tímidamente a llamar a las cosas por su nombre en la 39 Asamblea de la ONU: remarcó la importancia del derecho internacional y sostuvo que "toda nación que proclame el estado de derecho debe respetarla en el extranjero…nadie está más allá del derecho y a nadie se le debe negar su protección”. En una reciente entrevista con la BBC, Annan describió la invasión liderada por Estados Unidos en Irak como ilegal, de acuerdo a la Carta de Naciones Unidas.

 

d.t.