Octubre-2006

 

La suerte de nacer en ciertos lugares

 

Es evidente que nadie hemos elegido el sitio donde nacer. Y el caso es que, de haber nacido unos cientos de kilómetros más abajo o más arriba, nuestras vidas  hubieran sido  totalmente distintas. Lo que son las cosas, y lo poco que lo pensamos.

Resulta ridículo escuchar a un andaluz, por ejemplo, hablando de África, como si fuera un continente infinitamente lejano, cuando realmente está a tiro de piedra.

Resulta preocupante la conmoción por lo sucedido en una telenovela o por un partido de fútbol, y ver, por otra parte, cómo nos resbalan las muertes y desgracias de tantas criaturas al otro lado del Estrecho.

 

¿Cuántas veces hemos denunciado la situación en Darfur?

Se está acabando el tiempo para la Misión Africana en Sudán (AMIS) en Darfur y la comunidad internacional permanece con los brazos cruzados.

Van más de 300.000 muertes, en su mayoría civiles, son más de 4 millones de desplazados. Este conflicto se ha convertido en el más sangriento de la región.

Lamentablemente la Liga Árabe y la Conferencia Islámica apoyan al presidente sudanés en contra de la voluntad del pueblo.

Se han producido numerosas protestas por la invasión al Líbano, reclamando el respeto a la vida de la población civil libanesa, pero no hay protestas por los atropellos del gobierno sudanés a la población civil. ¿Ser subsaharianos los hace menos dignos de vivir?

Se critica con severidad las medidas de Israel contra los palestinos y los métodos de exterminio, como privarles del acceso a fuentes de agua y el hacinamiento en campos de refugiados y zonas delimitadas, y si en Darfur sucede lo mismo, ¿por qué nadie dice nada?.

Son 2,5 millones de personas que en este momento están siendo tácitamente condenadas a muerte si la AMIS se retira en septiembre.

Hasta el mismo vicepresidente, Salva Kiir, está a favor de la intervención de las Naciones Unidas en la región de Darfur. Es importante que se releve del mandato en Darfur a la AMIS, cuyos recursos cada vez son menores, cuyos hombres desmoralizados ven casi con impotencia los atropellos de los Janjawed fuera de los campamentos de refugiados protegidos por la AMIS.

Es frustrante ver que priman más los intereses comerciales, las relaciones diplomáticas y un discurso antioccidental que las vidas de 2,5 millones de personas. China ha condicionado su apoyo a la iniciativa del Consejo de Seguridad a que se acepte la intervención por parte del gobierno sudanés. Bien es sabido que tras esta posición priman los intereses por el intercambio de hidrocarburos entre Sudán y China.

Es deplorable ver que la diplomacia internacional y la prensa sigan gastando tiempo y hojas en los discursos de Chávez frente a la ONU y sus problemas con Bush, mientras Darfur, una zona tan grande como Francia, está al borde de ser arrasada y su población asesinada por las milicias musulmanas.

Es ante esto que uno se pregunta, ¿para qué sirve la comunidad internacional si la voz de muchos y la vida de millones pasa a un segundo plano en las prioridades de la Asamblea de la ONU que se interesa más por criticar o apoyar a Irán o las excentricidades de otros mandatarios?. Darfur necesita tropas de las Naciones Unidas y las necesita ahora. (1)

 

África se ha convertido en basurero del mundo

“Hablamos de globalización, de la aldea global, pero aquí en África, tenemos la impresión de ser la fosa séptica de esa aldea”, así se expresaba el ecologista senegalés, Haidar Ali.

Poco a poco se van conociendo diversos escándalos de polución: vertidos de material tóxico en Costa de Marfil, tanques radiactivos en Somalia,…

Basura muy difícil o imposible de reciclar y que resulta tóxica se envía para África: neumáticos viejos, ordenadores, coches estropeados…

En Abidján, capital económica de Costa de Marfil, han muerto siete personas y 24 han tenido que ser hospitalizadas, además de 37.000 afectados, que tuvieron que recibir atención médica, tras el vertido de residuos tóxicos en 11 lugares públicos de la ciudad, en agosto, por parte de la empresa marfileña Tommy (contratada para eliminar 500 toneladas de una mezcla, altamente tóxica, de residuos de petróleo y soda cáustica, que se había utilizado para enjuagar los contenedores de un barco griego).

Desde principios de los 80 y hasta la guerra civil, los vertidos peligrosos por toda la costa de Somalia van desde residuos de uranio radioactivo, de plomo, cadmio, mercurio, industriales, de hospital, químicos, tratamientos de pieles y otros residuos tóxicos.

En 1996, el Parlamento Europeo pidió oficialmente a los Gobiernos de Reino Unido, Italia y España que repatriase residuos tóxicos que habían sido exportados al sur de África por la compañía Thor Chemicals Ltd. El Parlamento se dio cuenta de que cientos de toneladas de restos de mercurio tóxico habían causado daños en el Medio Ambiente y graves problemas de salud en las habitantes de la región.

En Camerún, al oeste de África, alrededor de 5.600 litros de dióxido de cloro fueron vertidos en 2005, en un pueblo cerca de Duala, la capital económica. Las autoridades intentaron diluir el dióxido de cloro en el mar, pero la operación resultó un desastre cuando la mezcla explotó, matando a un soldado e hiriendo a otras diez personas.

Según el grupo francés “Robín de los Bosques”, el coste de tratamiento de un metro cúbico de residuos peligrosos en Europa es de entre 300 y 500 euros. En África es entre 6 y 15 veces más barato, porque no existe en realidad ningún tipo de tratamiento, ni un verdadero almacenaje. El tráfico ilegal de residuos tóxicos continúa existiendo, porque los ejecutivos intentan sortear las regulaciones para ahorrar dinero. (2)

 

Todo esto pasa a unos cuantos kilómetros de aquí. Y pensar que tú o yo podíamos haber nacido en esos países.

 d.t.

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1. Dylan Herrera

2. Business in Africa (26.9.2006)