Junio-2007

 

Dedos acusadores ante la ONU

 

PALESTINA

40 años en guerra. Todo el mundo conoce los fundamentos para resolver este conflicto.

40 años que las resoluciones de la ONU y los Convenios Internacionales se están burlando y pisoteando impunemente.

40 años de ocupación y colonización: el derecho de la fuerza ha sustituido a la fuerza del derecho.

40 años que el Consejo de Seguridad de la ONU mira pero no hace nada. Incumple su deber principal de restablecer e imponer la paz de conformidad con el capítulo VII de la Carta de Naciones Unidas. 40 años que no aplica sus propias resoluciones.

40 años que se invocan los más diversos pretextos para no hacer nada; o más exactamente para dejar que Israel haga, que continúe con su tirana política de los hechos consumados.

40 años de cobardía, de injusticia, de indignidad, de insultos a la conciencia humana universal.

Y estos 40 años, ¿en cuántos se van a convertir?

40 años del pueblo palestino privado de sus legítimos derechos, del derecho a tener un estado en las fronteras marcadas en 1967, del derecho a tener por capital a Jerusalén Este, privado del derecho a ver a sus gentes, expulsadas de su tierra ancestral, disfrutar de unas leyes justas.

Y ahora este pueblo no sólo está ocupado, colonizado, martirizado, además sancionado y enfrentado en una guerra civil provocada. (*)

 

SOMALIA

La situación en Somalia se asemeja cada día más a los escenarios ya desgraciadamente conocidos en Afganistán y en Irak.

A la ya de por sí compleja dinámica interna de enfrentamientos entre clanes y señores de la guerra, se suma una ocupación extranjera (tropas norteamericanas con sus aliados etíopes) odiada por la población.

Somalia, Afganistán e Irak. Tres países en los que se repite el guión. A la ocupación extranjera le sigue la instauración de un Gobierno incapaz de controlar el país y frente al que se sitúa una resistencia con amplios apoyos entre la población.

Los muertos ya se cuentan por miles, igual los heridos, y cerca de 400.000 han huido de sus casas.

“Más de 200 agentes del FBI y de la CIA se han establecido en el Hotel Sheraton  en la capital de Etiopia y han estado interrogando a docenas de detenidos  arrestados en Somalia y detenidos sin acusación y sin abogados en una prisión secreta en algún sitio en esta ciudad, según funcionarios etíopes y estadounidenses que dicen que los interrogatorios son legales”, comenta el Washington Post.

Desgraciadamente Somalia tiene otro parecido con Irak y Afganistán: cuenta con importantes reservas de gas y de petróleo.

 

SAHARA

 “La situación que vive el pueblo saharaui es de total asedio y represión”, decían miembros de ASPA, tras su visita a los territorios ocupados por Marruecos. En cada ciudad hay dos controles policiales a la entrada y otros dos a la salida.

Los saharauis no pueden moverse libremente en sus propias ciudades, no están seguros en sus casas, en cualquier momento pueden entrar, registrarla y detenerlos. Problemas para estudiar, para ser atendidos en los hospitales públicos,… Detienen a adolescentes, incluso a niños y niñas. Centenares de presos en condiciones infrahumanas… Torturas, desapariciones, violaciones de los derechos humanos,… Sus recursos naturales (pesqueros, fosfatos, arena) están siendo expoliados. Los testimonios son abundantes y fidedignos.

En agosto pasado, el Representante Especial de la ONU para el Sahara Occidental, Francesco Bastagli, realizó una visita en la que lamentaba que “el conflicto saharaui siga abierto en el plano político” y confiaba en “la voluntad del pueblo saharaui para garantizar su futuro y vencer los desafíos, así como en los esfuerzos de las Naciones Unidas para apoyar la autodeterminación de este pueblo, que terminarán por aportar una solución satisfactoria para el conflicto del Sahara Occidental”.

Palabras, palabras y palabras. Este señor Bastagli ya había estado al frente de la Comisión de MINURSO: Como se sabe, la MINURSO, presente en el Sahara Occidental a consecuencia del Plan de Paz de la ONU, no ha conseguido aún organizar el referéndum de autodeterminación del pueblo saharaui para el que fue creada dicha organización en 1991.

También tras su visita en Mayo-2006, el Alto Comisionado de la ONU para los derechos humanos emitió un exhaustivo informe en el que decía: “El derecho a la autodeterminación del pueblo del Sahara Occidental debe ser garantizado y puesto en práctica sin más dilación”. Alguien decidió que este informe se mantuviera en secreto.

El pueblo saharaui lleva 30 años sometido, y el cuento sigue… La última Resolución 1754 fue aprobada por el Consejo de Seguridad de la ONU el pasado 30 de abril. A partir de mayo, nuevas visitas de enviados especiales de la ONU a Argelia y Marruecos para discutir las bases de un nuevo proceso de diálogo sobre el futuro del Sahara Occidental. ¿Cuántas años más hay que esperar? ¿Ya no se habla del referéndum de autodeterminación, aprobado anteriormente?...

 

DARFUR

En marzo de 2005, la ONU ya cifraba en más de 180.000 las personas muertas, dcurante el último año y medio, en el conflicto de la región sudanesa de Darfur.

En mayo de 2006, el subsecretario para Asuntos Humanitarios de la ONU, Jan Egeland, describía la situación en Darfur como “extremadamente mala”. Consideraba este conflicto como uno de los mayores desastres humanitarios de este siglo, en el que han muerto más de 200.000 personas y millones han sido obligadas a desplazarse hacia otras regiones de Sudán y Chad.

El 30 de agosto-2006, el Consejo de Seguridad  adoptó una Resolución para envío de fuerzas de paz, siempre que estuviera de acuerdo el gobierno sudanés, que se opone a dicho emplazamiento. Los monitores de derechos humanos advirtieron que la resolución quedaría en buenas intenciones y no sería otra cosa que una promesa vacía.

A finales de 2006, se consideraba la mayor crisis humanitaria con más de 300.000 muertos, dos millones y medio de desplazados y 200.000 personas refugiadas en Chad.

Un territorio donde hay petróleo y se comercia con él.

La tragedia continúa, una tragedia que se originó en la política británica de desarrollo separado, que favoreció en Sudán a los árabes en detrimento de los negro-africanos y que ha continuado por la política de arabización e islamización de los sucesivos gobiernos de Khartum y por el reparto desigual de las riquezas y el poder.

 

Es legítimo levantar el dedo acusador ante la ONU por los crímenes contra el pueblo palestino, contra el pueblo somalí, contra el pueblo saharaui, contra el pueblo de Darfur:

         Ustedes firmaron en nombre de los pueblos del mundo la Carta de las Naciones Unidas. Asumieron el solemne compromiso de “preservar a las generaciones futuras de la plaga de la guerra”.

Proclamaron su “fe en los derechos fundamentales del hombre, (...) en la igualdad de derechos de los hombres y mujeres, así como de las naciones, grandes y pequeñas”.

Ustedes se comprometieron a “crear las condiciones necesarias para el mantenimiento de la justicia y el respeto a las obligaciones derivadas de los tratados y otras fuentes del derecho internacional”.

Ustedes son los encargados de cumplir estos compromisos sagrados. ¡Pero ustedes consideran que esos compromisos son válidos en todas partes excepto en algunos lugares del Planeta!.

Hay razones para acusarles; porque ustedes tienen una enorme y terrible responsabilidad en el hecho de que haya unos pueblos invasores y asesinos impunes, y otros invadidos y acorralados en espantosos callejones sin salida.

 

 

d.t.

 

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(*) Refer. a una intervención de Jean Claude Lefort en reciente manifestación.