Diciembre-2008

 

Israel celebra los Santos Inocentes

 

Cada año por navidades se intensifican los bombardeos de Israel sobre el pueblo palestino. No es la Navidad, sino la matanza de los Santos Inocentes, lo que celebran.

Hace tiempo que tienen a Belén rodeada de murallas. Allí no entran ni los Magos de Oriente. En realidad, tienen encerrado entre murallas a todo el pueblo palestino. Les han robado sus tierras que entregan a colonos israelíes, han hundido sus casas para hacerles huir y periódicamente les bombardean para irles exterminando poco a poco.

El sionismo quiere todo el territorio palestino. Y para ello está utilizando el mismo sistema de aniquilamiento que los nazis utilizaron con ellos: UN HOLOCAUSTO PALESTINO.

 

Desde hace decenas de años Israel se viene burlando de los Tratados Internacionales, de las Resoluciones de la ONU, de las manifestaciones de repulsa en todo el mundo. Pero su impunidad tiene un fundamento: el respaldo y ayuda del impune imperio estadounidense. Si el imperio norteamericano goza de impunidad ante todo Organismo Internacional, ¿por qué no va a gozar su pupilo y aliado?

La llamada Comunidad Internacional (los que pueden tener alguna fuerza para intervenir) miran para otro lado y se dedican a solicitar un alto el fuego, un cese de hostilidades, un proceso de paz, un diálogo entre las partes beligerantes, el fin de la violencia,… La Comunidad Internacional juega a la hipocresía y permanentemente manifesta su complicidad con Israel (se establecen negocios de armas, negocios comerciales, les abren sus puertas de las competiciones deportivas, apoyan bloqueos a la Franja de Gaza, incluyen a Hamas en sus listas de terroristas y se escudan en ello para no intervenir en defensa del pueblo palestino,…).

El genocidio llevado a cabo por Israel cuenta con la COMPLICIDAD DE LAS POTENCIAS INTERNACIONALES.

 

El ejército israelí se siente legitimado para bombardear objetivos civiles: mezquitas, hospitales, zonas de juegos infantiles,… Y con todo descaro consideran después que las matanzas de centenares de personas civiles apenas son accidentes, “daños colaterales”.

Bloquea todas las entradas de suministros sanitarios, de alimentos, de combustibles,… Impide incluso el paso de camiones con ayuda humanitaria de la ONU. Atacan barcos c on ayuda humanitaria. Expulsa a los representantes de la ONU, no permite la entrada a los periodistas ni a delegaciones extranjeras.

Israel tiene a todo el pueblo palestino encarcelado, asediado. La Franja de Gaza convertida en la cárcel mayor del mundo, con un millón y medio de presos en su propia tierra.

Y cualquier indicio de resistencia palestina será considerado como el más grave ataque terrorista contra Israel. La Comunidad Internacional insiste en colocar en el mismo plano a los verdugos y a sus víctimas, a los bombarderos y a los lanzadores de piedras, a los invasores y a los que sufren cotidianamente la ocupación y el exterminio. Y A ESTO SE LLAMA JUSTICIA.

El pueblo de Israel se considera el pueblo elegido por Dios y por los Estados Unidos.

 

Son grupos de la población civil mundial los que levantan sus VOCES DE CONDENA contra semejante masacre e impunidad criminal.

Los gobiernos y sus medios de comunicación hablan con sordina, no se les entiende. La complicidad enmudece. Los gobiernos y dirigentes defensores de los derechos, de la democracia, de la justicia,… se burlan y defecan sobre esos derechos y sobre la dignidad de miles de personas inocentes. Y no ocurre sólo con la población palestina, también en situaciones similares en otras partes del mundo.

El significado de la palabra democracia ha sido pervertido, así como los derechos humanos, la ONU, el derecho internacional, la paz mundial y otras palabras que usan los poderosos para justificar la imposición de su voluntad sobre los débiles.

¿Qué significa pedirle a un pueblo ocupado que cese la violencia? ¿Qué se rindan? ¿El terrorismo de estado es o no es terrorismo? ¿Cómo se llama ahora a los crímenes contra la humanidad? ¿Por qué no actúa el Tribunal Penal Internacional?

 

¿QUÉ PODEMOS HACER? ¿Qué podemos hacer ante tanto dolor?, se preguntan los palestinos en las calles de Belén y de Jerusalén.

“Es algo macabro. No conozco nada con lo que poder comparar esta situación. La gente se refiere al Ghetto de Varsovia como la analogía más parecida en tiempos modernos. No conozco ninguna estructura de una ocupación que haya durado tantas décadas y que implique una opresión tan grave…

La magnitud, la intencionalidad, las violaciones del derecho humanitario internacional, el impacto sobre la salud, la vida y la supervivencia y las condiciones generales justifican la denominación de crimen contra la humanidad. Esa situación responde a un propósito claro y directo de las autoridades civiles y del ejército de Israel. Son responsables de la misma y deberían ser juzgados por ello…

El objetivo de este asedio israelí no es otro, obviamente, que el de destruir a Hamas, el grupo islámico radical que salió elegido en las elecciones palestinas de enero de 2007. Pero Hamas ha estado proponiéndole treguas a Israel en repetidas ocasiones y le ha ofrecido negociar una tregua permanente. Durante el último alto el fuego, establecido a través de intermediarios egipcios el pasado mes de julio, Hamas mantuvo la tregua aunque Israel se negó a suavizar el bloqueo. Y fue Israel quien, el 4 de noviembre, inició un ataque armado que violó la tregua y que acabó con la vida de seis palestinos. Fue sólo en ese momento cuando Hamas volvió a lanzar cohetes caseros contra Israel. Los palestinos han lanzado más de 200 cohetes contra Israel desde que empezó la última ronda de violencia, que no han ocasionado ninguna víctima israelí...”.

Son palabras de Richard Falk, Relator Especial de Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

 

El mismo 19 de diciembre, la ONU suspendía el suministro de alimentos por culpa del bloqueo israelí. En Gaza tuvieron que prescindir del tradicional cordero en la fiesta musulmana del sacrificio. También se vieron obligados a prescindir de alimentos básicos como el pan, de agua destilada, de medicinas para los diabéticos, de vitamina A, de pruebas de embarazo, de extintores de fuego,…

Un millón y medio de personas, la mitad niños, castigados a la penuria más absoluta, mientras los gobiernos de la Comunidad Internacional repiten como cotorras que lo importante es el “diálogo”. 

En estas fechas navideñas, LOS MUERTOS VÍCTIMAS DEL ASEDIO Y DE LOS BOMBARDEOS SE CUENTAN POR CENTENARES EN PALESTINA. Mientras tanto, la Comunidad Internacional cantan villancicos al niño de Belén.

Nos han ofrecido otra prueba evidente de que los derechos humanos, la justicia, la democracia, la paz mundial,…SON DERECHOS DE PAPEL.

 

NUESTRA CONDENA POR EL HOLOCAUSTO PALESTINO Y NUESTRA  MALDICIÓN PARA EL GOBIERNO ISRAELÍ Y TODOS SUS CÓMPLICES.

Nos sumamos al boicot a productos de Israel. Los productos  cuyo código de barras comience por 729 están hechos en Israel.

Animamos a toda la población civil a participar en cuantas diversas manifestaciones y concentraciones de denuncia y condena se organicen.

 

www.miradasolidaria.com