Noviembre-2000

 Niños en plena guerra

 Hussein. 17 años. Líbano

            "Te escribiré una historia, pero no una cualquiera. Una tan horrible que ningún ser humano podría imaginarla, y tan monstruosa que ni hombre ni adolescente podría soñarla.

            Un día salí a la calle riendo y me sorprendieron las balas.Caí y escuché a mi hermano gritar. Fue como si Dios enviase esta catástrofe para probar nuestra unidad. La gente de nuestro pueblo acudió de todas partes para llevarme al hospital, donde permanecí en los brazos de mi madre inconsciente. A pesar de  mi dolor, espero que ésta sea mi última desgracia y no ver nunca a una persona amada pasar por lo mismo que yo".

 Khayola. 13 años. En un tren de mercancías, Azerbaiján.

            "Me gustaría que los niños de otros países conocieran nuestra situación. Les deseo que no tengan que sufrir una guerra. Que no tengan que vivir en vagones de mercancías, donde hace tanto calor en verano, tanto frío en invierno. Les deseo un mundo en paz".

 Merita. 14 años. Kosovo.

            "Abandonamos nuestras casas y nos refugiamos en las montañas. Pasamos tres meses allí. Era horrible, pero el peor día de mi vida fue cuando me enteré que habían matado a mi padre y a mi abuelo. Un mes después regresamos a casa. Ësta es mi vida, la vida de Merita, a la que mataron a su padre y a su abuelo. Si no nos ayudan, vamos a morir todos".

 Sorrie. 10 años. Campo para amputados, Sierra Leona.

            "Paz, paz. Escucho el llanto de nuestra nación clamando por la paz. Después de una guerra que ha dejado atrás tantas atrocidades, ven, oh, paz, ven. Estoy solo. Sin padre y sin madre; mis hermanos y hermanas se han convertido en ceniza. Mi mano ha sido amputada. ¿Dónde estoy? ¿Con quién voy a vivir? Mi respuesta es paz. Ven, oh, paz, ven".

 Mustafá. Edad desconocida. Bagdad, Irak.

            "El embargo es un crimen que se comete contra un país. Algunas familias ni siquiera pueden dar de comer a sus hijos. Pero lo peor de todo es pertenecer a una familia con un enfermo. No tenemos ni medicinas para curarle. Es un crimen, un crimen, un crimen."