Abril-2001

 Poderes hipócritas

El llamado Tercer Mundo tiene sus utilidades: quizá sin él no existirían los otros dos. Una de ellas es la venta de armas. Varias ONG saben que la mitad de las que vende España (por ejemplo) acaban en países donde no se respetan los derechos humanos y son caos habituales fomentados por esas armas.

Otra utilidad es la de usarlo como vertedero. Cobrando o no, allí paran las carnes envenenadas y los piensos que las producen: los pobres siempre son más resistentes y lo agradecen todo.

Si los poderes que así obran son legítimos, que baja Dios y lo vea. Hipócritas que alardean de respetar a sus semejantes. Y en vez de plantearse lo que deben dar, ni siquiera se plantean lo que no deben dar nunca.

(Antonio Gala)