VOCES INDÍGENAS

Arrancaron nuestros frutos,

cortaron nuestras ramas,

quemaron nuestro tronco,

pero no pudieron matar nuestras raíces

(Popol Vuh)

El hombre no teje la trama de la vida,

no es más que una de sus hebras.

Todo lo que le hace a la trama,

se lo hace a sí mismo.

(Jefe indio Seattle}

El único modo de superar una prueba

es realizarla. Es inevitable.

Los seres humanos no pueden existir

si eliminan todo lo que es desagradable

en lugar de comprenderlo.

(El anciano Cisne Negro Real)

Sólo cuando se haya talado el último árbol,

Sólo cuando se haya envenenado el último río,

Sólo cuando se haya pescado el último pez;

Sólo entonces descubrirás que el dinero no es comestible.

(Profecía de los indios Cree)

Los pueblos indígenas U´wa de Colombia, del departamento de Santander limítrofe con Venezuela, están siendo explotados violentamente por las transnacionales del petróleo.

Históricamente han sufrido diversas colonizaciones y con ellas los estragos del expolio y la destrucción de su ecosistema.

Ellos dicen:

"La ley es no tomar más de lo que se necesita, somos como la tierra que se alimenta de todos los seres vivos, pero no come demasiado, porque si no, se acabaría todo.

Debemos cuidar, no maltratar; para nosotros está prohibido matar a cuchillo, machete, bala. Nuestras armas son el pensamiento, la palabra; nuestro poder es la sabiduría.

Preferimos la muerte antes de ver nuestros sagrados valores profanados".

OTRO DETALLE DE ESTOS MISMOS INDIGENAS:

Advertencia de los indígenas u´was (COLOMBIA)

Cinco mil indígenas u´was de Colombia volvieron a amenazar con suicidarse si una compañía estadounidense, la Occidental Pretoleum, insiste en explorar el petróleo que se encuentra en su territorio.

Los u´was aseguran que sus tierras son sagradas y allí han vivido toda la vida. Para ellos "el petróleo es la sangre de la Madre Tierra que mantiene la vida delos animales, las plantas y los espíritus de los hombres, por eso no es negociable. Si se extrae matará el corazón del mundo ,el planeta no podrá sostenerse y todo se contaminará".

A finales del siglo XVII, una comunidad u´wa se lanzó al precipicio desde un acantilado para evitar la evangelización a manos de misioneros españoles.