Abril-2004

 

Haití…otro ejemplo de la historia

 

Aunque mucha culpa tiene, no es Aristide el responsable último. El Haití de hoy es resultado de noventa años de intervenciones extranjeras que han desarticulado el país, saqueado sus riquezas y corrompido a políticos e instituciones.

El país antillado ofrece el rostro descarnado del imperialismo y los efectos perversos de la injerencia extranjera, que nunca llega para favorecer un país sino para expoliarlo  y no quiere su bienestar sino su sumisión.

Las instituciones que crea –ejército, gobierno, parlamento- no quedan para defender el país, sino para servir a los intereses del interventor. La intervención produce traumas y fracturas profundas que el intervenido sufre por décadas.

Son tantos los ejemplos que sería gratuito recordarlo de no vislumbrarse una nueva intervención, que no será más útil que la de 1994.

Permite ilustrar además, para quien aún albergue dudas, el destino que espera a un país como Irak, cuya situación es similar a la de Haití en 1915.

Para que luego digan que la humanidad progresa o que el imperialismo cambia.

 

Augusto Zamora R.

Profesor de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales de la UAM.