Abril-2005

 

Los desplazados por la guerra en Kanyabayonga rechazan la ayuda humanitaria para denunciar al mundo la guerra y

los abusos a los derechos humanos

 

 

Es muy interesante el testimonio que llega desde la República Democrática del Congo: Estos desplazados quieren manifestar sus necesidades, quieren oponerse al papel que les quieren hacer jugar utilizando la ayuda humanitaria como paliativo a la falta de voluntad o de interés en poner fin a la guerra y a los abusos contra los derechos humanos que la guerra lleva consigo.

La guerra en Kanyabayonga ha provocado mareas humanas que se desplazan hacia ciudades como Kirumba, Kayna y las localidades del Sur del territorio de Lubero. Frente al drama de los desplazados, los organismos humanitarios han querido ayudar a esos desplazados en peligro. Pero los desplazados han rechazado categóricamente esta asistencia en varios puestos de distribución. "Por primera vez en la historia de la zona, los desplazados rechazan la ayuda humanitaria y reclaman la paz", declaró uno de los testigos interrogados por CEJA.

 

La organización Agro-Acción-Alemana (en siglas AAA) fue de las primeras en lanzar un programa de asistencia humanitaria a favor de los desplazados. Pero los desplazados de Kirumba, Kayna y Kanyabayonga a quienes estaban destinadas las primeras distribuciones, no acogieron favorablemente esta ayuda humanitaria (judías y harina). La ONG se vio obligada a irse, pero en Kirumba tampoco les aceptaron la ayuda.

El mismo día, los agentes distribuidores de la ONG Save the Children experimentaron la misma suerte que sus colegas de AAA. Tenían la intención de distribuir mantas, pero los desplazados rechazaron la oferta, según los testigos. El 2 de enero de 2005, agentes de CARITAS de la diócesis católica de Butembo-Beni tuvieron mejor suerte, consiguiendo hablar con los desplazados, aunque les impidieron censarlos ya que no querían cooperar con ninguna organización encargada de la distribución de ayuda humanitaria.

El 8 de enero de 2005, los desplazados de Mighovwe rechazaron también recibir un contenedor de galletas ofrecidas por la ONG Solidaridad. Entonces esa ONG se desplazó a Kipese, Lubango, Kikuvo y Kamandi para distribuir esas galletas entre los desplazados de esas localidades. Según las informaciones recogidas, esa donación "se acogió con mucha reserva". Según los testigos, los desplazados declararon a los trabajadores humanitarios que tenían necesidad de paz, no de pan. "Su mayor preocupación era que se ponga a los insurgentes en situación de no perjudicarles, para poder trabajar en sus campos y así poder comer con el sudor de su frente", dijo un testigo.

Los dirigentes comunitarios de los pueblos afectados declararon al CEJA que "la ayuda humanitaria "supone una burla". Uno de los dirigentes dijo que "esta región es uno de los graneros del Kivu Norte. Alimenta a la población de Goma proporcionándola patatas, legumbres, mandioca, lecha, llamada comúnmente "hoghourt". Sostiene una buena parte de las necesidades alimenticias de la ciudad de Butembo y de las que se encuentran a lo largo de la carretera que va de Butembo a Goma. Así pues, conceder ayuda humanitaria a los desplazados de esta comarca, que son capaces de producir sus propio alimento y cuyos excedentes se mandan a ciudades y aldeas de la provincia, sería sumergir a toda las provincia del Kivu Norte en un estado de hambruna generalizada".

”Los desplazados de esta región desean más el retorno de la paz que el maná "ayuda" humanitaria venida de esa clase de organismos", declaró otro. "Los desplazados quieren la paz, el respeto y la dignidad humana".

 

El 14 de diciembre de 2004, la Sociedad civil de Butembo organizó una marcha pacífica para denunciar la guerra. Esta manifestación movilizó a todas las capas de la sociedad de Butembo donde, aquel día, no se efectuó ninguna actividad comercial o cualquier otra. Los manifestantes gritaban eslóganes para denunciar una nueva guerra de agresión al Congo por parte de Ruanda, a través de la ANC. La manifestación se desarrolló pacíficamente: los manifestantes estaban encuadrados por la policía y no se registró ningún incidente violento ni desbordamiento.

Se han producido diversas manifestaciones acusando a las Agencias de la ONU, ya sea por favorecer la guerra, ya por falta de eficacia para terminar con ella.



(Comentario tomado del boletín UMOYA)