julio-2005

 

La decisión de Dita

 

Indonesia necesita mostrar al mundo que la transición hacia la democracia está en marcha. También conocidas marcas industriales necesitan maquillarse, marcas que utilizan las maquiladoras y que frecuentemente son denunciadas por la feroz explotación  de mujeres y menores que llevan a cabo.

Para recuperarse de la mala imagen ponen en marcha todo tipo de campañas de promoción:

 

Dita Sari agradeció el apoyo y el testimonio de famosos _Sting, Robert Redfort y Desmond Tutu entre otros- pero rechazó el premio, dando las gracias y de forma contundente:

 

“Este premio es verdaderamente un reconocimiento importante por la lucha y el duro trabajo que hemos realizado, y el premio podría ser empleado por mi organización.

Pero somos conscientes de las condiciones en las que trabajan los trabajadores de la Reebok en el Tercer Mundo, en Indonesia, en México, en China, en Tailandia, en Brasil y en Vietnam. Se les paga un dólar y medio al día. Viven en barracas insalubres, donde los niños enferman y mueren mientras la Reebok acumula increíbles beneficios.

Cuando, en 1995, organicé una huelga en la fábrica de Indoshoes Inti industrias (una empresa que trabaja en contrata con la Reebok) he visto con mis propios ojos cómo la Compañía trata a los trabajadores y cómo emplea a la policía para reprimir a los huelguistas.”

 

Pocas y elocuentes palabras, suficientes para transformar la campaña de promoción de la empresa en un verdadero y propio boomerang que se vuelve contra ella.