Septiembre-2005

 

Ofrecemos en esta sección un testimonio de militares

por el riesgo que supone realizar semejantes declaraciones.

 

Tres militares de EEUU denuncian nuevas torturas a detenidos en Irak

 

Tres antiguos miembros de la 82ª División Aerotransportada del Ejército de EEUU han confirmado que en este batallón se golpeaba y practicaba torturas a los prisioneros en Irak de forma rutinaria entre 2003 y 2004, como método para ayudar a obtener información sobre la insurgencia y también para divertirse o «apaciguar el estrés» de los soldados.


Las nuevas acusaciones, las primeras que implican a miembros de este cuerpo de elite, están contenidas en un informe de la organización internacional Human Rights Watch. El documento, de 30 páginas, recoge informaciones facilitadas por un capitán y dos sargentos. Denuncia palizas con bates de béisbol, exposiciones a extremas temperaturas de calor o frío, privaciones del sueño y de alimentos, pirámides humanas y otras torturas. «Esto ocurría todos los días», afirma un sargento en el informe.


Los militares estadounidenses obligaban a los prisioneros iraquíes a sostener garrafas de 20 litros de agua con los brazos extendidos durante horas, hasta que los reos llegaban al desvanecimiento. También se aplicaban productos químicos sobre la piel y los ojos de algunos detenidos. Incluso un soldado rompió la pierna a un iraquí a base de golpearla con un bate.

Las torturas se cometieron bajo las órdenes o con el consentimiento de los oficiales superiores en Camp Mercury, una base del Ejército de EEUU cerca de Faluya, según revelaba el diario estadounidense The New York Times.

 

(Esta noticia se publicó en El Mundo, 25.9.2005)