Mayo-2008

 

Los testimonios de personas que sufren los golpes en su propia carne

suelen ser descarnados, malsonantes, desagradables, estremecedores,…

Algo así sucede con Layla Anwar cuando escribe desde Irak.

 

Rehenes

 

Estos últimos días he estado sintiéndome fatal. Mucho más de lo habitual en mí…

Logré hablar con algunos miembros de mi familia en Bagdad.

Radhee me dijo: “Ellos [los chiíes] están luchando unos contra otros, ¿por qué tienen que ponerse a machacar de nuevo nuestro barrio?”. Vive en Adhamiya. Y añadió: “Otra vez estamos prisioneros. No sólo dentro del ghetto, también dentro de nuestras casas. Todos los días hay explosiones. ¿Por qué necesitan atacarnos? Bagdad arde otra vez por los cuatro costados… Esto no va a acabar nunca…”

La tía Samira me dijo: “Layla, te lo ruego, cuéntaselo al mundo…” No sé por qué me dijo eso, no sabe nada de mi blog. Y continuó: “Diles que no podemos soportarlo más, que no podemos… Que alguien tenga misericordia de nosotros. Que alguien se apiade de nosotros”. Y la línea se cortó.

Rehenes de la violencia, de la avaricia, de la brutalidad, de las dobles ocupaciones. Rehenes de la pobreza, de la enfermedad, del desempleo, de las fronteras herméticas y del exilio… Rehenes del sectarismo, del chauvinismo, de la corrupción… Rehenes de los desfalcadores, de las bandas criminales, de los ladrones, de los asesinos, de los sádicos, de los violadores, de los pervertidos…

Todos son culpables.

El charlatán anti-Cristo del Ejército del Mahdi, el gobierno títere chií, los corruptos políticos sunníes, los sionistas kurdos, los psicópatas y sucios estadounidenses, los mugrientos y dementes iraníes, los degradados británicos, los agotados y adormilados árabes, las firmas privadas de seguridad, los cartel del petróleo, Occidente, Oriente, la Comunidad Internacional, las ONG, los medios, las mierdas que se dicen izquierdistas y sus partidos… Todos son culpables.

Todos tratando de sacar provecho de una forma u otra. A través de la fama, del interés, del dinero, de los recursos, de la influencia, del poder, la lista sería interminable.

Rehenes de un estado fallido, de un “caos creativo”… Rehenes del Silencio, de la Destrucción, de la filosofía de la Aniquilación.

Rehenes del vacío, del abismo, de un círculo sin sentido, de un círculo de locura… Rehenes de la inutilidad de la Existencia.

Rehenes bajo las garras del Diablo. El diablo no tiene más misión que destruir. Y los iraquíes han sido distinguidos a ese propósito.

Entonces, ¿quién va a tener misericordia de nosotros, de nosotros iraquíes?

¿Entienden lo que quiero expresar? ¿De verdad? ¡Malditos bastardos! ¡Todos Vds.!

Layla Anwar

(An Arab Woman Blues,  07-05-2008. Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández)